Interesante es el informe periodístico de Rodolfo Casen del 17/10/21 el planteo de Monseñor José Díaz, obispo de la Diócesis de Concepción ante el intendente municipal para ver la posibilidad de crear un centro para recuperar jóvenes adictos con el fin de frenar el avance de la droga. En mi opinión el Obispado es dueño del Hogar de Ancianos como de la Casa de Caná, la que fue construida para atender a los abuelos y realizar retiros espirituales, y hago votos para que se siga trabajando por el bien de la salud espiritual debido a las secuelas de la pandemia, incluyendo las adicciones. Concepción tiene más de 70.000 habitantes. El Hogar últimamente contaba con 20 ancianos internados y con esta situación socioeconómica, si no cambia puede ser desbordado. La misma necesidad tienen los niños de la calle; lo vengo diciendo en cartas del 02/06/2012, 31/08/18, 20/03/21. El sur tucumano necesita la creación de un Centro de Rehabilitación de Adicciones como también un hospital científico para niños. Nuestra ciudad cuenta con terrenos vacíos en donde se puede construir. La ciudad se pregunta: ¿De qué me sirve estar bella si mi pueblo sufre desigualdades?
Pedro Castaño
Calle Las Palmeras Barrio Perón
Concepción